Teatro Conchita

Año: 1879

Un armador de barcos lo hizo construir a finales del siglo XIX poniéndole el nombre de su hija Conchita. Aunque no fue el primero de Portmán, sí se convirtió en uno de los más monumentales de la comarca. Por su tamaño, por sus palcos majestuosos, por sus elegantes plateas… los vecinos lo bautizaron pronto con un sobrenombre lleno de orgullo: “El Coliseo”.

De líneas sobrias y sin grandes alardes decorativos, el edificio se alza sobre tres calles, con una cubierta inclinada a dos aguas que resguarda la memoria de mil funciones. Aquel teatro fue también conocido como el del “Tío Lobo”, tras pasar a manos de Miguel Zapata, que lo adquirió para integrarlo en su particular imperio local.

No faltaba la música. Un sexteto acompañaba las representaciones teatrales y, a partir de 1906, las proyecciones de cine mudo. Esta misma orquesta solía animar las verbenas de los pueblos cercanos, llevando consigo el eco cultural de Portmán.

Pero la historia del teatro no fue siempre luminosa. En 1915 un incendio arrasó su interior, dejando en pie tan solo los muros. Fue José Maestre, yerno de Zapata, quien asumió la reconstrucción. En 1921 se celebró su reapertura con una nueva decoración, obra del maestro Diego Gutiérrez.

El esplendor duró unas décadas más. A partir de los años cuarenta, el teatro se transformó en sala de cine. Y en 1989 volvió a reinventarse: esta vez como restaurante. Cerró sus puertas en los años noventa, pero su silueta sigue en pie como testigo mudo de un tiempo de esplendor donde la cultura también tenía su gran escenario.

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Horario de apertura

No dispone de visitas a su interior.

Localización

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