Antiguo puerto de Pescadores

Durante décadas, este muelle fue el punto de partida y de regreso de quienes vivían de la mar. Aún hoy, entre la vegetación que ha ocupado su lugar, se conservan los antiguos puntos de amarre: huellas discretas de una vida marcada por la pesca, el viento y la sal.

El puerto de Portmán dejó de latir como tal cuando la bahía comenzó a colmatarse por los vertidos del Lavadero Roberto. El calado menguaba, y con él, la posibilidad de que los barcos entraran y salieran. La actividad pesquera se volvió imposible, y la empresa Peñarroya, responsable del desastre, fue obligada por la Administración a construir un nuevo puerto para los pescadores… pero lejos de aquí, en Cabo de Palos. Así se cerró una etapa y se abrió una herida que aún hoy sigue presente en la memoria colectiva.

Junto a la antigua Lonja de Pescadores y el club náutico, un robusto muro de contención se abraza a la roca para salvar el desnivel entre las calles El Puerto y Marina Española. Desde lo alto, al final de unas escaleras discretas, el Mirador del Puerto de Pescadores ofrece una vista generosa de la bahía: un espacio herido, sí, pero también hermoso, donde naturaleza, historia y memoria se entrelazan.

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Horario de apertura

Mirador de espacio abierto al aire libre.

Localización

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