Acantilados de La Galera
El flanco occidental de la bahía de Portmán, cuyo extremo sur es la Punta Galera, es un litoral acantilado, en cuya parte inferior afloran rocas del Complejo Nevado-Filábride, principalmente esquistos, cuarcitas y mármoles, mientras que en la parte superior afloran materiales del Complejo Alpujárride representado por un potente paquete de dolomías triásicas con un nivel de filitas violeta en su base. Se puede apreciar muy bien la discordancia tectónica por cabalgamiento, entre la parte inferior del talud de materiales fuertemente plegados del Nevado-Filábride, y la parte superior suavemente plegada del Alpujárride. De especial interés en este sector son los magníficos ejemplos de pliegues y de pliegues falla que se pueden observar particularmente bien en las cuarcitas Nevado-Filábrides que afloran a lo largo del sendero que va del antiguo puerto pesquero, hasta la Punta Galera. Esta zona acantilada de materiales metamórficos intensamente plegados conforma pequeñas ensenadas y calas que en los años 40 y 50 del siglo XX fueron utilizadas como playas frecuentadas por los jóvenes portmaneros como la llamada Playa de la Rajica. Hoy día, al pie de estos acantilados se observan además residuos mineros, arenas y limos, con colores amarillentos y anaranjados correspondientes a sulfatos de hierro (melanterita, jarosita, copiapita y otros, formados por oxidación de los sulfuros).